Con el objetivo de estar más cerca de la gente, es que el equipo de profesionales de la salud del Programa de Reparación de Derechos, PRAIS, del Servicio de Salud Del Reloncaví, implementó una estrategia de trabajo que obtuvo recientemente, un reconocimiento denominado Sello de Buen Trato, por parte del Ministerio de Salud.

En los establecimientos de salud, hospitales, cesfam y postas pertenecientes a las provincias de Llanquihue y Palena, trabajan profesionales denominados Facilitadores PRAIS, los que cumplen la importante labor de orientar y apoyar a los usuarios y agrupaciones que tienen el derecho a la reparación en diversos ámbitos, entre ellos la salud, luego de haber sufrido violación a sus derechos humanos.

Actualmente los usuarios PRAIS, son en su mayoría adultos mayores, a quienes les ha sido de mucha utilidad el trabajo de los facilitadores, ya que ellos los orientas y les informan acerca de los procesos y les apoyan en las gestiones para acceder a sus derechos.

Mabel Utz, coordinadora del equipo PRAIS Reloncaví, explicó que esta iniciativa ha tenido la mejora de contar con una División Territorial, “esto permite que un profesional esté a cargo de la coordinación y del apoyo a los facilitadores, esto por cada uno de los territorios, esto permite una mejor coordinación. Este sello es un reconocimiento a todos los funcionarios que están distribuidos a lo largo de la red”.

La iniciativa de la División Territorial de los Facilitadores PRAIS, se adjudicó este reconocimiento del Ministerio de Salud, tras postular junto a otras 46 de todo el país y tras pasar una comisión evaluadora estuvo entre las 17 destacadas.

Con respecto a ello la Seremi de Salud, Eugenia Schnake, agregó “esta es una buena práctica en Buen Trato al usuario que lo que hace es relevar la cercanía, la empatía y el compromiso que tiene el Servicio de Salud Del Reloncaví con las personas, son los funcionarios los que se acercan a los usuarios, con ello cumplen el mandato de la presidenta Michelle Bachelet de acercar la salud al lugar donde vive la gente”.

Finalmente Marianela Arriagada, integrante de la Agrupación de Familiares de ejecutados políticos, destacó la ayuda en los establecimientos, “cuando uno anda perdido, uno va hablar con el facilitador y él te ayuda, mi marido tiene Parkinson y cada vez que vamos al consultorio Carmela Carvajal acudimos a la profesional”, aseguró.